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En los últimos años se ha observado que tanto la enfermedad periodontal como la disfunción eréctil están asociadas con enfermedades de tipo cardiovascular, y con los factores de riesgo de ambas, entre los que se incluyen el tabaco y la diabetes mellitus; sin embargo, nunca se había estudiado si podría existir una asociación directa entre la enfermedad periodontal y la disfunción eréctil.

Un tema de interés desde hace años es la posible relación existente entre problemas bucales y reducción del rendimiento deportivo. Tradicionalmente, se les lleva recomendando a los deportistas que realicen revisiones bucales para descartar problemas orales que puedan estar relacionados con problemas musculares o articulares, de los cuales la causa sea poco clara. De hecho, lo que desde hace más de 50 años se viene diciendo, actualmente se sigue reiterando. Por ejemplo, Piccininni y Fasel, en un artículo sobre odontología deportiva y Juegos Olímpicos en 2005, dicen: “La posibilidad de que un atleta pierda cuatro duros años de entrenamiento debido a una enfermedad o lesión dental evitable, es inaceptable y deben tomarse medidas para prevenir este tipo de sucesos” (Piccininni PM and Fasel R. Sports dentistry and the Olympic Games. J Can Dent Assoc 2005; 33:471-83).

La periodontitis es una enfermedad infecciosa. Por tanto, el paciente siempre se pregunta si existe riesgo de contagiársela a su pareja o a sus hijos.

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune que afecta a un 1% de la población y se caracteriza por inflamación crónica y destrucción progresiva de las articulaciones. La periodontitis (EP) es una enfermedad infecciosa multifactorial, pero tiene muchas cosas en común con la AR: ambas enfermedades tienen fases de remisión y exacerbación; en la EP puede que no estén afectados todos los dientes, al igual que en la AR puede que no estén afectadas todas las articulaciones; ambas enfermedades exhiben destrucción ósea y han sido relacionadas con riesgo de enfermedad vascular; los leucocitos polimorfonucleares juegan un papel importante en ambas enfermedades, produciendo un número importante de citoquinas y enzimas proinflamatorias, relacionadas con la inflamación y destrucción.